Renacer a los 40: La Plasticidad del Neocórtex y la Defensa Personal en Taekwondo y Haidong Gumdo
En la Escuela Integridad Marcial Dangun, he acompañado a muchas personas que, después de los 40 años, deciden iniciar su camino en las artes marciales. Cuando empezamos, es normal sentir que la edad nos pesa o que ya es tarde. Pero lo que he aprendido, y quiero compartir, es que no estamos viejos; es la idea de la vejez la que se nos inculca.
Cuando hablamos de salud, muchos piensan solo en llegar al hospital, pero la salud es una inversión. Si hoy invertimos en nuestro cuerpo y mente a través del Taekwondo y Haidong Gumdo, estamos fortaleciendo nuestra plasticidad cerebral. Un estudio de Cho y Roh (2019), publicado en Journal of Exercise Rehabilitation, demostró que 16 semanas de Taekwondo mejoraron la fuerza del tren inferior y factores neurotróficos en adultos de mediana edad. Al realizar las formas, al planificar cada golpe y cada corte, activamos no solo el cuerpo, sino la mente, fortaleciendo circuitos del neocórtex relacionados con la planificación y el control.
Aquí es donde entra la defensa personal. No es como en las películas; la defensa personal verdadera comienza en la planificación. Un estudio de Van Dijk et al. (2015), publicado en Journal of Aging and Physical Activity, mostró que adultos mayores que practicaron Taekwondo lograron mejoras en equilibrio, fuerza y seguridad, lo cual les permitió responder mejor a situaciones de riesgo. La defensa personal, al igual que las formas del arte marcial, no depende de la fuerza bruta, sino de la preparación mental, la anticipación y la lectura del entorno.
Esta combinación entre plasticidad del neocórtex y defensa personal es un símbolo poderoso. Es la prueba de que, a cualquier edad, podemos seguir aprendiendo, coordinando mente y cuerpo. Y esto no es solo una metáfora; es una realidad biológica. Los estudios en neurociencia, como el de Diamond (2013) en Annual Review of Psychology, muestran que la práctica disciplinada, como las artes marciales, incrementa la capacidad de adaptación del cerebro, ayudándonos a conservar agilidad mental y control emocional.
No nos retiramos de la vida al cumplir años; nos reconectamos con ella. Las artes marciales, con su disciplina, su enfoque y su plasticidad mental, nos recuerdan que siempre podemos transformar nuestro presente. Si sientes ese llamado, te invito a dar el paso. Las puertas del dojang están abiertas. La salud no se gasta; se invierte, y esta es la mejor inversión.
JAVIER RUBIANO
Kyosanim (교사님)
Director
Escuela Integridad Marcial Dangun
Club Deportivo Dangun
Taekwondo (태권도) – Haidong Gumdo (해동검도)
Integridad Marcial como camino de vida
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